domingo, 13 de mayo de 2018

Reseña: El monasterio de Luis Zueco





Adictiva, así tenemos que resumir esta novela que hemos devorado en tan solo dos días. Hemos visto por las redes sociales que hay quienes nos han superado y han leído sus más de quinientas páginas en un solo día. No nos extraña, porque la nueva novela de Luis Zueco es una maravilla.

Zueco asombró a todos con El castillo (2015), una obra de la que muchos nos enamoramos y que es una de nuestras favoritas. En su siguiente trabajo, La ciudad (2016), comprobamos como era todo un inconformista y era capaz de mantener lo mejor su su anterior novela e innovar con un thriller histórico apasionante, que nos hacia recorrer las peligrosas calles del precioso Albarracín medieval. 

Y qué podíamos esperar de la tercera y última entrega de esta colección medieval... Con El monasterio (2018), Zueco ha logrado dar un paso más adelante y crear una obra redonda, con un ritmo endiablado. Donde, como siempre, logra conjugar el suspense, la historia, las batallas, intrigas; con unas tramas apasionantes y unos diálogos afilados y para enmarcar.

Pero vayamos por partes, El monasterio nos traslada a un siglo XIV en guerra total dentro de los reinos hispánicos, algo que muchos desconocíamos. Además, no estamos solos, ingleses y franceses han montado sus campamentos aquí y se pelean a nuestra costa. En este marco tenemos a Bizén de Ayerbe, un joven aspirante a notario que forma parte de una embajada enviada por el rey para recuperar los restos de un infante, hijo primogénito del rey Jaime I el Conquistador, que reposan en este monasterio. Nuestro protagonista es el único superviviente de una terrible emboscada y logra llegar a su destino final. Un aislado monasterio para reclamar esos restos reales enterrados allí hace un siglo. Ingenuo de él, esto es solamente el inicio de lo que se le viene encima.

A partir de entonces nos encontramos dentro del imponente monasterio cisterciense de Veruela y ya no podremos fiarnos ni de nuestra propia sombra, como dice uno de los monjes, ¡y es verdad!

Que genial trama de suspense ha creado Zueco, realmente brillante. Cuesta dejar de leer, es imposible abandonar a cualquiera de los monjes que nos presenta con sumo cuidado y entre los cuales es difícil decidir cual de ellos es más interesante, todos ellos ocultan demasiado y aquí nadie dice la verdad.

Solo hay una muerte, hay que recordar que en su anterior novela el listado de victimas era digno de una película de Tarantino, pero aquí no. Está claro que Zueco pretende innovar en cada nueva obra y con este único cadáver logra crear una obra al más puro estilo Agatha Christie.

Y cuando creemos que ya estamos en situación, y que más o menos entendemos cómo va a funcionar la novela, nos introduce a dos niñas. Sí, dos muchachas, a cual de ellas más peculiar, y nos pone patas arriba nuestras teorías conspirativas, ¿y ahora qué? dan ganas de preguntarse. Y ellas son solo el inicio de las sorpresas...

Tampoco queremos destripar aquí toda la novela, nada más lejos de nuestra intención. Por eso solo añadiremos que algo que mantiene Zueco en todas sus novelas es la ambientación, que mima como nadie. De verdad que nos hemos sentido como unos verdaderos monjes sentados a la mesa, saboreando ese delicioso vino del que tanto se habla y que tan importante es en la trama. O asistiendo a las reprimendas del prior en la sala capitular, paseando por ese claustro que con tanta finura describe Zueco o asomándome a esos sepulcros de los que todos allí hablan.

El monasterio lo tiene todo para se una de las mejores novelas del año, va a ser una de esas novelas de las que todo el mundo habla.

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