miércoles, 6 de noviembre de 2013

"El Médico hereje" de José Luis Corral


El Médico hereje es una extraordinaria novela histórica escrita por un autor que, además, es historiador. O viceversa, porque en José Luis Corral, uno de los grandes maestros de la novela histórica actual, es difícil establecer la frontera donde acaba uno y empieza el otro.

El autor ha manejado con maestría una gran cantidad de datos, nombres, fechas y hechos, tomados de muy diversos archivos y materiales bibliográficos, incluidas las obras de Miguel Servet -la mayoría de las cuales, afortunadamente, se salvaron de la quema y han llegado hasta nosotros-. 

Con todo ello, José Luis Corral ha compuesto un relato fascinante que mantiene una absoluta fidelidad a la historia, al tiempo que nos ofrece un retrato hiperrealista de la mentalidad, los hechos, los personajes y los usos y costumbres de una época crucial en la Historia de Europa en la que los sorprendentes descubrimientos geográficos y los brillantes avances en matemáticas, medicina y astronomía, convivían con el ocultismo, las guerras de religión y la persecución y muerte de miles de personas acusadas de brujería o herejía. 

Vienne del Delfinado (Francia), diciembre de 1552. Miguel Servet, médico y teólogo, va a publicar un próximo libro que, se supone, sacudirá las bases de la Iglesia Romana. En él expone sus ideas acerca de cómo debe ser el verdadero cristianismo y cuál ha sido la tergiversación de la auténtica doctrina de Cristo por parte de papistas y reformadores. Su título: Christianismi restitutio, “Restitución del cristianismo”. La impresión de esta obra se lleva a cabo en un almacén clandestino y bajo el más estricto secreto, para evitar la censura de la Inquisición.

Miguel Servet, o Miguel de Villanueva, nombre que utiliza en Vienne, había llegado doce años atrás a esta ciudad francesa huyendo de los inquisidores de Toulouse y del Parlamento de París, quienes le perseguían a causa de sus escritos, considerados heréticos. En Vienne había llegado a ser muy querido, hasta el punto de ocupar el cargo de prior de la cofradía de San Lucas, que congregaba a los médicos de la ciudad, y de vivir en las dependencias del palacio arzobispal, donde ejercía como médico personal del arzobispo Pedro Palmier, quien había sido alumno suyo en París y a quien le unía una gran amistad.

Servet es consciente del peligro que corre al publicar el libro, pero siente que tiene que exponer sus ideas para denunciar la corrupción de Roma y volver a los ideales del cristianismo primitivo. En el último momento toma, además, dos decisiones arriesgadas: firmar el libro con las iniciales  “MSV” (Michael Servetus Villanovanus, este último nombre haciendo referencia a su lugar de nacimiento, en Aragón), e incluir unos comentarios a treinta cartas que había enviado a Calvino años atrás, con el propósito de desmontar las tesis de este. Servet no cede a las protestas y advertencias de los impresores en contra de estas peligrosas decisiones de última hora y finalmente se publica el libro. Se imprimen 800 ejemplares.

No lejos de allí, en Ginebra, Juan Calvino, autoridad moral de la ciudad, recibe uno de los ejemplares del libro de Servet. Reconoce a su autor, ya que ambos habían coincidido en París cuando eran estudiantes y, lleno de ira, se propone desenmascararlo.

Para ello, acude a Guillermo de Trie, un mercader de Lyon de pasado oscuro, miembro del Consejo Mayor de la Ciudad y testaferro suyo. Este, siguiendo las directrices de Calvino, escribe a su primo Antonio Arney, católico, reprochándole que los católicos permitan la publicación de libros heréticos como “Restitución del cristianismo”. Con ello, Calvino pone en marcha un mecanismo muy hábil para condenar a Servet sin mancharse las manos: serán los propios católicos quienes se ocupen de él.

Las cosas suceden como él espera: Arney denuncia el libro ante la Inquisición, y empiezan las pesquisas acerca de la identidad del autor. Pronto exigen a Servet que se presente ante la Inquisición. También es llamado a declarar el impresor, Guillermo Arnoullet, quien aconseja  a Servet que lo niegue todo. Así lo hace y es puesto en libertad  bajo sospecha de herejía.

Nuevas pruebas consiguen finalmente llevarle a la cárcel. Su protector y amigo el arzobispo Pedro Palmier trata de conseguir que el tribunal firme su absolución, sin éxito. Al entender que el proceso de Servet se ha convertido en un juego de intereses y ambiciones de carácter político, le ayuda a escapar de la cárcel, ayudado por el vicebaile, eternamente agradecido a Servet por haber sanado a su hija de una enfermedad considerada incurable.

Servet huye mientras en Vienne la Inquisición continúa el proceso. Servet es condenado a morir en la hoguera por los cargos de herejía, evasión y rebeldía, y sus libros a ser quemados con él. Ante la ausencia del reo, un muñeco es incinerado en su lugar.

Los hombres de Calvino también andan tras su pista, pero no consiguen dar con él. Su paradero es, para ellos, un misterio. Entonces Calvino idea una trampa llena de astucia que llevará a Servet hasta Ginebra. El caso volverá a enfrentar a ambos hombres en un pulso que tendrá motivaciones no solo religiosas, sino también políticas y sociales. Así se iniciará un proceso que hará historia por sus numerosas implicaciones y por las antagónicas fuerzas que pondrá en juego.

El aragonés universal será condenado y perderá su vida, pero como dijo Sebastián Castellio, uno de los más activos miembros del partido libertino, tras la votación que condenó a Servet: “matar a un hombre no es acabar con una idea, es tan solo matar un hombre”. Y las ideas de este hombre extraordinario, “rebelde, soberbio, orgulloso, vanidoso, crítico, insolente, indómito, ingenuo, osado y temerario”, según la descripción de José Luis Corral, así como su memoria, siguen entre nosotros cerca de 500 años después.

José Luis Corral Lafuente, Catedrático de Historia Medieval, ha sido profesor invitado en más de cincuenta universidades españolas y extranjeras. La revista francesa Actualité de l’Histoire lo consideró en 2012 como “uno de los historiadores españoles de mayor repercusión internacional”. 

Colaborador de los diarios El País, El Mundo, La Razón, ABC, Heraldo de Aragón y El Periódico de Aragón, de las emisoras de radio Cadena SER y Es Radio y de las revistas Historia National Geographic, Clío, La aventura de la Historia y Muy Historia, fue asesor histórico de Ridley Scott en la película 1492. La conquista del paraíso, y medalla de plata en el XXXIV Festival de Vídeo y TV de Nueva York en 1992. 

Está considerado como “el maestro de la novela histórica española contemporánea” por obras como El salón dorado, El invierno de la Corona, El Cid, Trafalgar, Numancia, El número de Dios, ¡Independencia!, El caballero del Templo, El amor y la muerte y La prisionera de Roma. Ha publicado también las novelas de intriga Fulcanelli y Fátima, y el gran éxito El códice del peregrino. Sus novelas han sido traducidas a varios idiomas. 

2 comentarios:

  1. Lo tengo en mi punto de mira, estoy convencida de que me va a gustar. Un beso.

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  2. El autor noparece haberse enterado de los nuevos hallazgos relacionados con
    Servet,y publicados en diarios academicos de Francia Y EEUU, y en la
    prensa local desde 1996. Las 10 obras nuevas, y relevantes datos
    biográficos, para ver comunicaciones, noticias y imagenes de archivo ir
    a : http://www.miguelservetinvesti..., sección Obras o sección Perfil, con 28 publicaciones descargables

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