miércoles, 4 de julio de 2012

Entrevista a Francisco Rivas, autor de "1212. Las Navas"




Hace una semanas hablábamos de esta nueva novela histórica "1212. Las Navas" que se publica coincidiendo con el 800 aniversario de la célebre batalla. Ahora tenemos el gusto de publicar una entrevista que realizamos en exclusiva a su autor Francisco Rivas.

Se cumple el 800 aniversario de la famosa batalla de Las Navas, ¿qué supuso para España?

La batalla de Las Navas prácticamente significó el final de la Reconquista. Es cierto que se prolongó durante casi tres siglos más, pero esto se debió más a una inactividad cristiana que a una verdadera oposición musulmana. Ésta desapareció con las Navas: a partir de ese día, los cristianos pasaron a ser el poder dominante en la Península, y el Islam entró en un declive imparable que no pudo revertir.

En en siglo XIII se tuvo realmente constancia de la magnitud de la batalla.

Es difícil que los protagonistas de la campaña tuvieran conciencia real de la inmensa trascendencia que tuvo, porque para ello se necesita perspectiva histórica. Incluso hoy se subestima demasiado su importancia. No obstante, sí creo posible que supieran que no estaban ante algo normal; en primer lugar, porque durante la Reconquista era extraño ver campañas tan elaboradas y organizadas, y en segundo lugar, porque el número de combatientes, aunque posiblemente inferior a la ciifra que yo he dado en la batalla, debió ser en todo caso elevada para los estándares de la época.

La estructuración de la novela es especial, porque no hay separación de capítulos, aunque los estructura es de novela río con hasta siete puntos de vista diferentes. ¿Por qué elegiste esta estructura?

Para mí lo importante era el hecho histórico en sí. No quería que fuera una novela ambientada en un momento histórico, sino una auténtica novela histórica, esto es, una novela relativa a unos hechos que tuvieron lugar en el pasado. Considero que es mucho más interesante y enriquecedor si se narra desde distintos puntos de vista, y para ello intenté que los personajes fueran muy diferentes entre sí, pero no quería sacrificar el tema central de la campaña por ningún personaje. El verdadero protagonista de la novela es el acontecimiento histórico, los personajes son simplemente individuos que me ayudan a mí como narrador a explicar este acontecimiento.

La novela nos guía magistralmente por todos los entresijos de la batalla, habrás tenido que realizar una gran labor de documentación ¿cuánto tiempo te ha llevado? ¿Ha sido complicada?

Gracias a Dios encontré hace muchos años (antes incluso de pensar en escribir la novela) un estudio extraordinario y muy detallado sobre la campaña: "La Batalla de Las Navas de Tolosa", de Manuel Gabriel López Payer y María Dolores Rosado Llamas. En lo relativo a la cruzada, apenas he necesitado información que no viniera en este estudio. Desde luego he necesitado acercarme a otros estudios, pero han sido más para documentarme sobre aspectos genéricos de la época que sobre la batalla en sí misma.

¿Crees qué el público en general conoce la batalla y lo que significó?

Creo que sí se conoce, porque suele aparecer en los libros de Historia y el hecho de que fuera una de las pocas batallas merecedoras de tal nombre que hubo durante la Reconquista favorece que sea mencionada, aunque sólo sea a modo de ejemplo. Pero sí creo que está extraordinariamente subestimada, no sólo en lo que significó para España, sino para toda Europa y el Islam norteafricano. La batalla de Las Navas fue decisiva para asentar la Cristiandad medieval y, en consecuencia, las raíces de lo que hoy es Europa.

De todos los personajes, ¿cuál es para tí el más interesante?

Siendo honesto, no sería capaz de decir uno que, para mi, destaque sobre los demás. Todos ellos me sirven para dar un punto de vista a la batalla, y ese es su propósito principal. Quizá al que más cariño he cogido, y al que he procurado tratar con más esmero a la hora de describirlo, es a Iñigo, porque es quien más evoluciona a lo largo del relato. Pero también me caen bien Ibn Wazir, Rodrigo de Aranda, Alfonso... incluso Sundak se hace entrañable al final.

Eres muy joven, 22 años. ¿Estás trabajando en nuevos proyectos? ¿Son también de novela histórica?

De momento no estoy trabajando en nada nuevo. Tengo algunas ideas en la cabeza pero no acaban de tomar forma, y tampoco quiero empezar con algo que no esté maduro. Imagino (aunque nunca podré tener una prueba empírica de ello) que escribir una novela debe ser algo, salvando las distancias, similar a dar a luz: no hay que forzarlo.

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