lunes, 10 de octubre de 2011

"Niños feroces" de Lorenzo Silva, editorial Destino.


Un relato vibrante que recorre los escenarios de una Europa en guerra, desde Madrid a Berlín, con un alto en el Portbou donde encontró la muerte Walter Benjamin; desde la primera línea de fuego de la encarnizada batalla de Krasny Bor hasta los áridos campos de Nayaf.



Lázaro, el joven, es aprendiz de escritor que, falto de fe en sí mismo, teme enfrentarse al papel en blanco. Su maestro del taller de escritura, que también se llama Lázaro, opina que éste tiene el talento y la capacidad para escribir lo que quiera, pero el muchacho alega que el principal problema es que no tiene argumentos, que le falta imaginación para construirlos. Así que el profesor decide regalarle más que una historia...

A modo de diario de guerra, de novela histórica, Lorenzo Silva rubrica un alegato contra el belicismo a caballo entre la realidad y la ficción. En boca de Lázaro, el joven aspirante a escritor, y de la mano del otro Lázaro, el maestro, seremos testigos directos de las vicisitudes de un joven soldado, Jorge García Vallejo, que con apenas 20 años decide combatir con la División Azul en Rusia durante la Segunda Guerra Mundial. De este forma, en un juego de espejos narrativo, Silva muestra al lector los niños feroces que hace varias décadas empuñaron un fusil durante la Guerra Civil Española y la Segunda Guerra Mundial y los que en la actualidad lo hacen en Irak y Afganistán.

Esta historia, narrada en tres espacios temporales históricos -los años cuarenta, el otoño de 1989 y la actualidad-, recupera el valor de la tradición oral, la importancia de los testimonios personales de primera mano, de la documentación de aquellas voces que están desapareciendo de nuestra historia y que son parte viva de ella.

Y en ellos, inadvertidamente, el autor compone un retrato de esos jóvenes impetuosos que hacen las guerras en primera línea, a pie de trinchera y a cara de tanque, ganando la marca de la hombría y de la culpa, mientras otros, supuestos hombres hechos y derechos, toman en retaguardia la decisión de enviarlos al frente y se desentienden del horror que sufren y que causan.


Lorenzo Silva (Madrid, 1966) ha escrito, entre otras, las novelas La flaqueza del bolchevique (finalista del Premio Nadal 1997), Noviembre sin violetas, La sustancia interior, El urinario, El ángel oculto, El nombre de los nuestros, Carta blanca (Premio Primavera 2004) y la Trilogía de Getafe, compuesta por Algún día, cuando pueda llevarte a Varsovia, El cazador del desierto y La lluvia de París, el libro de relatos El déspota adolescente y el libro de viajes Del Rif al Yebala. Viaje al sueño y la pesadilla de Marruecos.

También es autor de la serie policíaca protagonizada por los investigadores Bevilacqua y Chamorro, iniciada con El lejano país de los estanques (Premio Ojo Crítico 1998), y a la que siguieron El alquimista impaciente (Premio Nadal 2000), La niebla y la doncella, Nadie vale más que otro, La reina sin espejo y La estrategia del agua.

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